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  • Mariana Babarovic

Entrevista a Douglas Saavedra, ingeniero gráfico

Mariana Babarovic: Cuéntame de tu formación. Dónde y qué estudiaste. Douglas: Salí de cuarto año postulando a teatro en Valparaiso, quedé, pero mi papá me prohibió totalmente, así que tuve que inscribirme en dibujo técnico, pero me metía a las clases de diseño. Saliendo al exilio en Suecia descubro otro mundo y es ahí que me decido a estudiar técnico en preprensa, eso fue el 80. Fueron dos años, más uno de práctica en una tremenda imprenta (TIBA TRYCK A.B.)que luego me contrató y me invitan a que estudie ingeniería gráfica, gran parte pagado por la empresa. Egresé el 87.

MB: Porqué querías estudiar teatro?! queda algo de eso en ti ahora?

DS: Por afán de expresarme artísticamente, la secundaria la hice en Salesianos de Valparaiso y participé en obras de teatro, por lo que tenía claro, para mi, que ese era mi objetivo y mi viejo me cortó las alas por todos los prejuicios que habían en estudiar teatro, danza, etc. Y uno respetaba la decisión del padre.

MB: Y ahora, cuál es tu relación con esa parte de ti?

DS: O sea, durante la dictadura tuvimos un grupo de teatro en el Instituto Chileno – Francés de Valparaiso, con la participación de la gran Isidora Aguirre y de director tuvimos a Luis Sepúlveda, que se convirtió en un gran escritor y falleció hace poco por el Covid. Y durante el exilio en Suecia pertenecí al grupo teatral argentino El Tábano, así que fueron muchos años donde cumplí con mi sueño.


MB: Cuál o cuales fueron los estudios que crees fueron decisivos en tu carrera, los estudios que te dieron la sensación de acierto, esto es!

DS: La decisión de estudiar gráfica el año 80 fue lo más acertado y ahí pude decir que ese era mi futuro.


MB: Porqué te hizo más sentido técnico gráfico que Ingeniería gráfica?

DS: Ignoraba que existía una carrera de ingeniería el año 80!


MB: Cómo era ser técnico en preprensa en los 80 por esos lados?

DS: Era fantástico porque se estaba viviendo una transformación tecnológica, así que todos los días se sabía de nuevos métodos de tramado, los químicos de revelado, las planchas y sobretodo el manejo digital de los textos e imágenes, que la manera era programar en Pascal y de ese modo se digitaba un texto, no existía montaje digital hasta que el 84 aparece Macintosh y postulaba a que lo que las imprentas hacían con equipos de varios millones de dólares, ellos lo hacían por 100 mill dólares. Yo trabajaba en ese año con un sistema de Hell llamado Combiscop que era un paquete cerrado donde se trabajaban los textos e imágenes, montaje y copiado de planchas. El escaner era un enorme cilindro de vidrio en el cual, como si estuviéramos en un quirófano, se escaneaba las diapositivas. Todo ese paquete costaba como 3 millones de dólares y era lo que se llamaba sistema cerrado en donde estaba calibrado de fábrica En Chile ya existían en TALLER UNO.


Douglas y su hijo Víctor en 1986.



MB: Cuéntanos más sobre la carrera de Ingeniería gráfica, que acá no existe. Cuántos años dura, que te enseñan, cómo es esa formación

DS: La empresa en donde trabajaba pertenecía a una sociedad con el sindicato de los gráficos y era socialdemócrata, TIBA TRYCK A.B. Era enorme, trabajaban más de 500 trabajadores, con todos los sistemas de impresión y todos me conocían porque vivía preguntando sobre los procesos que realizaban, hasta que un día el sindicato me informa que deseaban que yo estudiara esta carrera nueva porque me conocían como busquilla y entusiasta en aprender de todo. Como ya había egresado de Técnico en Preprensa me fue más fácil todo. La invitación era con todo incluido, así que no había que pensarlo mucho. Al sindicato le daban unos cupos y yo aproveché la oportunidad. Los que rechazaban la carrera eran los ingenieros civiles porque veían que a los egresados el mercado gráfico los tomaba antes de terminar la carrera. ¡Duró hasta mediados de los 90!



MB: Qué cosas se estudian en esa carrera, cuéntanos, tramas, tintas, tecnología, mecánica de máquinas?

DS: La carrera se cerró a mediados de los 90 porque para un país como Suecia era suficiente número de egresados y coparan las necesidades de profesionales con estas características. Fundamentalmente el egresado salía con un grado de ingeniero de ejecución que le permitía tener las herramientas conceptuales y prácticas de la industria gráfica y servir desde una posición más en el taller que en una oficina.


MB: Qué cosas les enseñaban. Cuéntanos más de eso

DS: Piensa tú que estamos en la década de los 80. Por ejemplo teníamos de profesores unas eminencias que eran de tenerlos en un pedestal. El que creó la prensa offset SOLNA, que era un gran ingeniero en construcción de aviones, nos enseñó todo respecto a la maquinaria offset. Muchas matemáticas y en eso era bueno, así que hacía trueque con los colegas suecos en temas que no entendía muy bien o por tema de idioma. Tratamiento digital, más que nada programación en Pascal, que se usaba mucho para todo lo que era texto y montaje. No se pueden imaginar lo que costaba crear la programación de una página de dos columnas con espacio para alguna imagen. Háganse la idea que no había forma instantánea de ver cómo se veía la página, sino que producto de un renderizado se enviaba a una sala en donde existía una pantalla verde en que se podía ver lo programado. Con la llegada a fines del 84 y más desde el 85, de Apple que incorporaba la programación inmediata al mover el ratón y los textos maravillosamente ordenaditos.

Como parte de los estudios pude estar en Heidelberg casi tres meses viendo todo el proceso de fabricación menos la fórmula de la aleación de los metales. También tomé un mes en Offenburg donde estaba Burda y que me entusiasmé gracias a que mi querida madre compraba todos los meses la revista Burda que tenía la gracia de incluir patrones (moldes) de ropa y que ella usaba para sus vestidos, faldas, etc.

Se imprimía, y creo que hasta hoy en día, en huecograbado y ellos tenían la mejor tecnología en grabado electromecánico de Hell, la grabadora HelioKlischograph, pero no una sino que muchísimas y cada una con varios cabezales, que grababan en un corto tiempo. Aprendí muchísimo.


Ejemplos del trabajo de tesis para optar al título de ingeniero gráfico en Suecia (1987).



También pude estar en Dätwyler en Bleienbach Suiza, quienes eran y son líderes en maquinaria de alta precisión, pero cuando hablamos de alta precisión es en serio! Por ejemplo, los cilindros con una capa de cobre deben prepararse con un pulido espejo de la máxima calidad para luego ser grabado por un sistema electromecánico o ahora en laser. En ese tiempo ya tenían la Polishmaster que su precio era enorme, pero valía cada dólar.

Se estudiaba mucha tecnología gráfica en todos los sistemas de impresión y para ello llegaban docentes expertos en cada sistema.


MB: Cuánto tiempo viviste fuera de Chile y qué te hizo volver.

DS: Viví 10 años en Suecia y culturalmente fue extraordinario. El volver obedece también a una decisión cultural de pertenencia y que comúnmente no pueden entender el que sacrificara la estabilidad económica en pos de otros valores propios de nuestra cultura, fundamentalmente el concepto de familia es totalmente diferente a los de nuestra cultura latinoamericana. Obvio que económicamente fue un sacrificio, aparte de ser discriminado por haber sido exiliado, especialmente durante las décadas de los 90 y 2000. Ahora ya no existe esa aprehensión en forma tan evidente y me respetan profesionalmente.


MB: Tus emprendimientos acá en Chile, obedecen también a esa pertenencia? Una necesidad de aportar en tu país?

DS: Esta es la parte más triste del cuento, que señalaba en la pregunta anterior, porque estábamos saliendo de la dictadura y era obvio que había sido exiliado y las imprentas sus dueños eran familias que no deseaban tener un exiliado como gerente de producción, así y todo, fui gerente de varias imprentas, pero si revisas mi curriculum siempre fueron temporadas cortas entre uno y tres años. Todo esto me cansó y tomé la decisión de dedicarme exclusivamente a las consultorías y capacitaciones, aquí en Chile y en los países latinoamericanos.


MB: Es impresionante cómo la dictadura marcó la vida de todos nosotros, y aun ahora nos marca y nos divide. ¿Cómo has vivido el “Chile despertó”? Te pregunto en términos personales, pero también en el ámbito laboral. Como decía uno de los carteles por ahí: "es tanto que no sé por dónde comenzar”, probablemente, cada uno puede ver los efectos de la cultura neoliberal en nuestros espacios profesionales.

DS: Estoy convencido que viene una transformación socio - cultural que se reflejará en un nuevo ser humano capaz de dialogar y liderar los proyectos país y en sus estructuras internas donde la elite dejará de tener terror a los cambios y a su vez los trabajadores podrán tener una vida más digna.

Tomará varias décadas, pero será exitosa y nuestros nietos y sus nietos podrán vivir en una nueva sociedad producto de estos hechos históricos que lo hemos graficado con el salto de los torniquetes.


MB: Estás contento laboralmente acá?

DS: Estoy contento con mi decisión profesional y actualmente disfruto de objetivos con otros expertos gráficos en una suerte de cofradía gráfica llamada CECLATAM (ceclat.com).

Es así como en agosto próximo iniciaremos aquí en Chile, la primera jornada de certificación en gestión del color respaldada por una certificación de la más grande organización gráfica: Printing United Alliance.


MB: Quienes integran esta cofradía?! Cuéntanos más de esto, cómo sucede, quién les hace los encargos.

DS: Aún está en construcción el sitio web!

Somos 8 expertos con dirección en Colombia, hay de Costa Rica, México, Colombia, Perú, Brasil, Argentina y Chile. Hemos logrado en un corto tiempo ser referentes gráficos que nos invitan a ser parte de todos los organismos certificadores tanto en Europa como en Estados Unidos. Ya hemos realizado el primer proceso de certificación de PDF Expert con respaldo de Ghent Workgroup. Ya tenemos proyectos con Andigraf (Colombia) Asoingraf (Costa Rica) y Agudi (Peru) y pronto con la Asociación de Impresores Ecuador (Guayas), así como de Gutenberg (Argentina) y espero invitar a CENEM como también a ASIMPRES en este proyecto que estoy seguro de crear mejoras evidenciables en las imprentas.

También, como grupo, nos preguntamos qué ocurría que deseaban hablar con nosotros y creo que fue porque Latinoamérica está en un desarrollo tecnológico importante y que hasta ahora siempre hemos esperado cómo se desarrolla el uso de tecnologías en EE.UU. y en Europa, para tomar decisiones de compras; ahora la situación es distinta y la brecha ya no es de tal magnitud e incide en imprentas de primer nivel en varios países latinoamericanos que se atreven a invertir en máquinas híbridas, generalmente para la producción de packaging. Es así como CECLATAM llega como caído del cielo y podemos dar respuesta a este nuevo escenario, en consultorías que las hacemos usando internet con webinarios y certificando que el PDF creado en tal imprenta está con certificación nuestra y con respaldo de Ghent WorkGroup. Asimismo, este año 2021 tendremos las primeras empresas certificando la ISO 12647 en nuestro idioma castellano y en sistemas de impresión offset, flexográfico y digital.

Fogra, Ugra y otros, son organismos independientes sin fines de lucro que son capaces de caracterizar las normas ISO e implementarlas para cumplirlas, eso es lo que se certifica, si el proceso de implementación logra cumplir las exigencias que la norma ISO 12647-2 exige y que por medio de una auditoría técnica la respalde.


MB: ¿Cuál sería tu trabajo ideal?

DS: Hoy en día mi trabajo ideal va por lo que estamos creando en CECLATAM, a nivel de asesorías y capacitación. Creo que aporto mi experiencia y junto con los otros expertos podemos brindar soluciones que pueden ser implementadas al momento. Pero lo primero es disfrutar de lo que hacemos.


MB: Si tu tuvieras que “diseñar una imprenta” desde cero, ¿cómo sería?

DS: Una tarea enorme y soñada. Primero debe establecerse cuál es el objetivo de crearla, que mercado captaría. Hay que partir por un lay out de la edificación, donde me gustaría una edificación como Fyrma Gráfica que cuando entré hace muchos años consideré por primera vez ver un edificio pensado racionalmente para su objetivo. Naturalmente que hoy la lleva el rubro de packaging y dentro de ella hay muchos nichos, así que por ahí sería mi elección de la maquinaria adecuada. ¡Voy a esperar los informes que estarán saliendo de la Drupa de estos días para invertir correctamente, jajajaja!


MB: ¿Cuál es el problema con la exigencia del tiempo?

DS: No sería problema si tuvieran establecido una estandarización del proceso productivo y que a través de un control estadístico del proceso aseguren un previsible éxito productivo.

El cliente también está mal regaloneado y, para no perderlo, no se le exige mayor profesionalismo y se pierde tiempo desde la llegada de un archivo digital no estandarizado correctamente, me refiero a un buen Pdf/x y de ahí comienza un vía crucis de malos procedimientos sin tener un real control de los distintos procesos previos a la impresión.


MB: El otro día me decías que te consideras muy malo para vender tu trabajo, ¿qué es lo que te incomoda de eso?

DS: Son tonteras mías que arrastro de tiempos juveniles y que dañan en presentar mis competencias por un pudor mal planteado. Espero superar esas aprehensiones y por eso en este grupo de CEC LATAM algunos tienen mucha experiencia en EE.UU, que me ayudarán a superarlo.


MB: ¿Cómo consideras que ha avanzado la industria gráfica en Chile desde que volviste hasta ahora? Humana y técnicamente.

DS: Enormemente! En los 90 aún estábamos con un parque de maquinarias que llegaban usadas desde EE.UU y de Europa y que repercutía en la calidad de impresión, aunque debo reconocer que me encontré con imprentas que hacían maravillas con la maquinaria hasta ganando premios internacionales.

Hoy en día las empresas chilenas tienen la maquinaria más moderna que existe y ya las ordenan a medida de sus necesidades. También consideran en la compra elementos de control del color en línea, cosa que antes era impensable.

Humanamente tengo la esperanza de que se logre tener una certificación de competencia laboral del operario gráfico y eso derivará en un enorme avance en las capacidades técnicas del personal en todas sus áreas. Ahora que pertenezco a CEC LATAM he visto lo ocurrido en los otros países latinoamericanos y se nota que ahora tienen a un operario más comprometido con la calidad del proceso gráfico y obviamente existen menos costos improductivos, generando una productividad relativa superior. Para desarrollar este proyecto de competencia me encuentro enfocado en evaluar al personal gráfico teórica y prácticamente utilizando simuladores de impresión Synapse en línea, además de una autoevaluación. De esta manera se obtiene un diagnóstico que determina el umbral de cada trabajador y con el cual desarrollamos cursos que cumplan ese objetivo para certificar las competencias del operario gráfico chileno.




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